Pulido de suelos

El pulido es el primer paso para dejar como nuevos suelos y pavimentos de mármol, piedra, granito, mosaico, terrazo y hormigón.

El pulido consiste en rebajar el suelo con máquina pulidora para nivelar toda la superficie. En este proceso se elimina toda la parte superior desgastada por el tiempo. Se continuará con diamantes finos y aplicando borada para tapar juntas.

El proceso se termina con el cristalizado y sellado utilizando productos hidrófugos.

El pulido o rebaje con máquina consiste en rebajar el suelo con máquina pulidora para nivelar toda la superficie. En este proceso se eliminan todas las rayas e irregularidades del piso.

Tras el proceso de cristalizado, se pueden aplicar productos antimanchas o hidrófugos según el tipo de suelo para evitar la penetración de líquidos o suciedad y mejorar su mantenimiento.